El mito viral de la “respuesta secreta” de China y la verdadera batalla por el poder mundial

El mito viral de la “respuesta secreta” de China y la verdadera batalla por el poder mundial

Durante varios días, una historia recorrió redes sociales con velocidad vertiginosa: China habría reaccionado en cuestión de horas ante el supuesto “secuestro” de Nicolás Maduro congelando transacciones en dólares, desviando petróleo, paralizando puertos estadounidenses y lanzando una alternativa financiera capaz de desafiar la supremacía del dólar. La narrativa era cinematográfica y, al mismo tiempo, falsa. Sin embargo, su viralización revela algo más interesante que el rumor en sí: la percepción global de que el orden internacional está cambiando y que la hegemonía estadounidense ya no parece incuestionable. La pregunta relevante no es por qué el contenido era incorrecto, sino por qué resultó tan verosímil para millones de personas. La respuesta se encuentra en transformaciones económicas reales que llevan décadas desarrollándose.

Qué es un mundo multipolar

Un mundo multipolar es un sistema internacional donde varias potencias comparten el poder económico, militar y financiero, en lugar de estar dominado por una sola superpotencia.

La ilusión de la geopolítica instantánea

El contenido viral describía una reacción china inmediata y coordinada capaz de paralizar la economía estadounidense en cuestión de días. Pero el poder económico global no funciona como un interruptor. Las transformaciones sistémicas dependen de infraestructura, comercio, inversión y redes financieras profundamente interconectadas. Incluso cuando los cambios son reales, rara vez se manifiestan de forma súbita. Lo que existe hoy no es un “golpe maestro” repentino, sino una competencia estratégica prolongada entre potencias que se extiende por décadas.

El dólar sigue dominando el sistema financiero global

Uno de los pilares del relato viral era la idea de que China ya dispone de una alternativa plenamente funcional al sistema financiero dominado por Estados Unidos. La realidad es más compleja. El dólar continúa siendo la moneda central del sistema internacional: representa cerca del 47% de los pagos globales, mientras que el yuan ronda el 3%. Además, alrededor del 80% del financiamiento del comercio internacional se realiza en dólares. Estos datos, analizados por el Wall Street Journal, muestran que no existe un reemplazo inmediato de la moneda estadounidense. Sin embargo, sí existe una tendencia relevante: China ha incrementado de forma sostenida el uso del yuan en su comercio exterior y cerca de la mitad de sus transacciones internacionales ya se realizan en su propia moneda. Las hegemonías monetarias rara vez colapsan de forma abrupta; históricamente, se erosionan con el tiempo.

Donde sí se está moviendo el poder: logística y comercio marítimo

Si hay un terreno donde el ascenso chino es tangible, es el transporte marítimo y la infraestructura portuaria. Cerca del 90% del comercio mundial se mueve por mar, lo que convierte el control de rutas marítimas en una pieza clave del poder económico contemporáneo. Empresas chinas controlan más de un tercio del mercado global de portacontenedores y han construido una red portuaria internacional mediante inversiones estratégicas en Europa, África y América Latina, según análisis publicados por Le Monde. Paralelamente, la expansión de compañías como COSCO, documentada por Reuters, refleja el crecimiento sostenido de la presencia china en el comercio marítimo global. Esta red logística no produce titulares virales, pero redefine silenciosamente el comercio mundial.

Interdependencia, no colapso

El relato viral sugería que China podría estrangular económicamente a Estados Unidos de forma inmediata. En la práctica, ambas economías están profundamente interconectadas. Estados Unidos depende de la manufactura china y China depende del mercado estadounidense. La economía global funciona como una red compleja donde la competencia entre potencias convive con la interdependencia. Por esa razón, las tensiones comerciales recientes han adoptado la forma de aranceles, sanciones tecnológicas y restricciones graduales, no de rupturas súbitas.

El mundo multipolar emerge lentamente

Aunque el contenido viral exageraba, capturaba una intuición correcta: el sistema internacional está transitando hacia una mayor multipolaridad. Tras el final de la Guerra Fría, Estados Unidos disfrutó de una posición hegemónica sin precedentes. Hoy, ese momento se encuentra en transformación. El aumento del comercio entre países del Sur Global, la expansión del yuan en préstamos internacionales, la creación de instituciones financieras alternativas y las inversiones chinas en infraestructura global son señales de una redistribución gradual del poder. No se trata de un reemplazo inmediato de la hegemonía estadounidense, sino de una transición más lenta y compleja.

Multipolaridad no significa estabilidad

El surgimiento de múltiples centros de poder no implica automáticamente un mundo más equitativo. Históricamente, los períodos de transición hegemónica han estado marcados por competencia intensa, alianzas cambiantes y tensiones económicas. La multipolaridad amplía los márgenes de maniobra de muchos países, pero también incrementa la rivalidad entre grandes potencias. En otras palabras, no elimina la competencia global; la diversifica.

América Latina en el nuevo tablero

Para América Latina, este cambio tiene implicancias significativas. Durante décadas, el sistema internacional estuvo dominado por un solo centro de poder económico. La aparición de nuevos actores globales ha ampliado las opciones diplomáticas, comerciales y financieras de la región. China se ha convertido en socio comercial clave e inversor relevante en infraestructura y energía en varios países latinoamericanos. Esta diversificación no garantiza independencia económica, pero sí amplía el margen de negociación, y ese margen tiene consecuencias políticas concretas.

Entre el mito y la transformación real

El éxito del relato viral revela una ansiedad global: la sensación de que el orden mundial está cambiando más rápido de lo que las instituciones tradicionales pueden explicar. La historia compartida en redes sociales no ocurrió, pero el trasfondo que la hace creíble sí existe. El poder global está cambiando, las hegemonías se están ajustando y las dependencias se están redistribuyendo. No en 48 horas, sino en décadas.

Una transición abierta

La historia contemporánea no está marcada por un colapso inmediato del orden existente, sino por su transformación progresiva. El sistema internacional está entrando en una fase en la que ninguna potencia posee el monopolio absoluto del poder económico y financiero. Esto no garantiza un futuro más justo, pero sí un mundo más abierto, competitivo y dinámico. Las narrativas virales simplifican la historia; la realidad es más lenta, más compleja y, precisamente por eso, más significativa.

Fuentes

Wall Street Journal https://www.wsj.com/finance/currencies/fed-turmoil-is-threatening-dollar-supremacy-just-as-china-pushes-the-yuan-3ebb781d
Reuters https://www.reuters.com/breakingviews/china-cosco-may-be-shipping-wars-first-casualty-2025-03-24/
Le Monde https://www.lemonde.fr/economie/article/2025/02/15/la-chine-tisse-un-reseau-portuaire-mondial_6547389_3234.html

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